Por Boris Dedoff – Consultor Digital

La política, la publicidad y los medios cambian rápidamente. Para poner ejemplos, Tik Tok supera en búsquedas a Google, los medios tradicionales están totalmente relegados y la TV sirve como repetidora de contenidos virales aparecidos hace horas en Twitter. Las primicias ya no están en los grandes canales ni las anuncian los periodistas de investigación. Aparecen casi de la nada, mutan y se diseminan rápidamente.

Y esta realidad puede cambiar en cuestión de horas.

Uno de los principales errores cometidos por las organizaciones y políticos es considerar que la campaña comienza y termina con el año electoral. El año electoral y el calendario de campaña sirven para poner al candidato en el menú del voto, pero si antes de esta época su marca personal no es fuerte ni es ampliamente conocida, tendrá que producir algo muy especial para ganar.

Todo es marca

La marca personal no es solo comunicar actividades, tiene muchas dimensiones. Es estética, es discurso y más. Se deben tener en cuenta los 5 sentidos: la música que compartimos, las imágenes, nuestra apariencia, los aromas que el público se imaginará, el tacto visual. Hay mucho con lo que se puede trabajar, dependiendo del perfil de la persona, y hay que elegir las herramientas de manera estratégica.

Todo discurso es político

A los jóvenes no les interesa la política. A las personas de todas las edades les gusta más entretenerse que hablar de política, filosofía y temas ciudadanos. Le atraen más los escándalos, los chismes, las vidas de los influencers, youtubers y famosos que lo que el congreso votará el próximo miércoles.

Sin embargo, toda comunicación tiene una línea política, y esto deriva a que la gente termine hablando de política todo el tiempo, y bien que lo hacen! La política vive en el ecosistema digital: se habla de feminismo, economías liberales, derechos vs. anti derechos, matrimonio igualitario, defender la vida, problemas ciudadanos municipales y más. Sin embargo, odian a los políticos, a quienes culpan de todos los males. Odian la «política», pero no dejan de tener opiniones y de expresarlas en memes, tweets, opinando en tendencias y más.

¿Tenés algún interés en las ideas políticas de las que se habla en las redes sociales? Hay que meterse…

Meterse en la conversación o desaparecer

Las redes sociales dan la oportunidad de humanizar y de crear una marca personal viva e interactiva. Trabajar la marca personal es un ejercicio estratégico en el que diseñamos la comunicación para que el público nos conozca como nosotros queremos, potenciando los aspectos que nosotros elegimos.

Esto no es comenzar la campaña fuera de tiempo: es dar la oportunidad a la gente que nos conozca, que hable con nosotros y que también nos acerquemos a lo que realmente les importa.

El voto es emocional: se vota a quien gusta

La palabra final llega en el día de las elecciones, y puede ocurrirnos de que, a pesar de plantear a la ciudadanía el mejor perfil, los mejores proyectos y el mejor equipo, terminemos perdiendo porque no le gustamos a la gente. Y es porque el impulso del voto es netamente emocional. El elector vota por quien se identifica emocionalmente: es por eso que cuando preguntamos a las personas más cultas e ilustradas que conocemos, a veces nos sorprenderá por quién han votado y no lo creeremos.

El ciudadano no vota al mejor, ni al menos peor: vota a quien gusta, vota a quien le enorgullece decirlo, o a quien secretamente le gusta pero teme decirlo.

La Marca Personal es la campaña

No haber hecho trabajo de marca personal puede destrozar nuestras aspiraciones políticas. Un buen trabajo de la marca personal puede hacer que la campaña electoral sea de posicionamiento de la persona como candidato, no tanto de convencimiento, ya que la gran mayoría del electorado ya sabe casi un año antes por quien votará en las elecciones. Y un brillante trabajo de marca personal puede llevar a miles a las urnas que no han votado antes. Queda en nuestras manos la decisión y adoptar la creación de la marca personal como una forma de vida que nos redituará en preferencia y posicionamiento.